Hay algo sobre el CI y las altas capacidades que casi nadie explica.
Y cambia bastante cómo entendemos todo esto.

Cuando oímos que alguien tiene CI 130 solemos pensar que es una medida objetiva, como la estatura.
Como decir:

  • mide 1,80 m
  • pesa 75 kg
  • tiene CI 130

Pero el CI no funciona así.

El CI no es una medida absoluta.
Es una posición dentro de un grupo.

Los test de inteligencia se construyen de manera que:

  • la media siempre sea 100
  • y el percentil 98 sea aproximadamente CI 130

Es decir, el resultado indica dónde estás respecto a los demás, no cuánto “mide” tu inteligencia.

Esto tiene una consecuencia curiosa.

Dos personas con exactamente la misma capacidad cognitiva real podrían tener CI distinto si cambian los baremos del test o la población con la que se comparan.

Porque lo que cambia es la media del grupo.

Es como si en vez de medir la altura en centímetros dijéramos:

“Eres alto si estás entre el 2% de las personas más altas del país”.

Si eres hombre y mides 1,80 m en Nepal, donde la media masculina es de 1,64 m, serías extraordinariamente alto. 
Pero esa misma estatura en Países Bajos, donde la media masculina ronda 1,83 m, sería completamente normal, incluso algo baja.

La estatura no ha cambiado.
Lo que ha cambiado es con quién te comparan.

Con el CI ocurre algo parecido.

Es un poco como si organizásemos las Olimpiadas por país, o incluso por comunidad autónoma, el resultado depende mucho de con quién compites.

Por eso siempre me ha parecido interesante una paradoja:

Puedes ser el más brillante dentro de un entorno con menor nivel medio y ser clasificado como superdotado…
y sin embargo en otro entorno, con una media más alta, podrías ser simplemente uno más.

Tu cerebro no ha cambiado.
Solo ha cambiado la referencia estadística.

Y aquí aparece otra cuestión interesante.

Hablar de “nivel cognitivo por país” es extremadamente controvertido.
Mientras medir la estatura no genera debate, medir la inteligencia sí. 

La inteligencia no es reducible a un número, pero eso no significa que no podamos medir algunos de sus componentes, del mismo modo que la salud no se reduce a una cifra aunque midamos tensión, colesterol o capacidad pulmonar.

Lo más parecido que tenemos (aunque no mide CI) son estudios educativos como PISA, el informe trienal de la OCDE que evalúa a estudiantes de 15 años en matemáticas, lectura y ciencias

En PISA 2022, centrado en matemáticas, por ejemplo:

  • Singapur: 575
  • España: 473
  • Filipinas: 340

Entre unos países y otros hay más de 200 puntos de diferencia.

Y aproximadamente 30-40 puntos equivalen a un año de aprendizaje escolar.

Es decir, las diferencias entre sistemas educativos son de más de cinco años de aprendizaje.

Esto me da para otro debate interesante sobre si “antes los niños sabían más”.

Esto no significa que el CI no sea útil.

Lo es, y mucho, para identificar perfiles cognitivos o necesidades educativas.

Pero sí significa que conviene recordar algo importante:
El CI no mide una magnitud absoluta como los centímetros.
Mide tu posición relativa dentro de un grupo.

Y cuando hablamos de talento, educación o altas capacidades, quizá es una buena idea no olvidar esa diferencia.